miércoles, 22 de junio de 2011

Cuento: UN ÁRBOL, LLAMADO MUERAYA


Autor: Ronald Rivera

-Cuento ganador del Segundo Lugar, en la categoría Público en General, en el Concurso Cuento Ecológico "Nuestra Tierra" 2009, organizado por la Fundación Eduardo y Mirtha Añaños.

A 30 kilómetros de la ciudad de Pucallpa, conocí la casa de un gran chamán. Ángel era su nombre; y Don Ángel, con gran respeto y cariño, le decíamos todos. Vivía en una casa de madera, al costado de una quebrada y junto a su esposa y su joven hija.

Recuerdo de él, su mirada sincera y sus palabras que me inspiraban sabiduría, y aún hoy, me inspiran muchísimas reflexiones. Vivía dedicado a su familia, a sus plantas, a la Madre Tierra, a algunos animales, y a la variedad de personas que lo visitaban para recibir alguna curación o consejo.

En las varias oportunidades que lo visité, pude conocer a algunas personas. Recuerdo a María de España, una mujer-medicina (chamana), muy dedicada a su labor y al cuidado de su energía. Ella, quizá tenía unos 42 años de edad, y había venido varias veces al Perú, y se había iniciado con la planta madre, con lo que había logrado, un mejor manejo de su capacidad curadora, y de su propia energía sanadora, que se traducía en cánticos (icaros) muy arrulladores, palabras muy alentadoras, que no cometían el vicio del optimismo delirante.

María, era una mujer-medicina que inspiraba seguridad, y al hablar decía lo necesario; y eso bastaba para comprender que la clave de la solución, lo tenía uno mismo. En algunas veces que conversé con ella, me contó las penurias que había vivido, desde su embarazo a los 17 años, el abandono y negación del padre su hijo, y el problema con su propio padre, quien se decepcionó de ella. Luego de hablar de todos esos momentos tristes de su vida, me miró tiernamente, y me dijo que gracias a esas penurias, había podido lograr ser una curadora efectiva. Sus problemas personales, le había dotado de una gran sensibilidad y sabiduría, y gracias a ellos, podía comprender a la gente, sólo con mirarlos o escucharlos hablar. Quedé perplejo, con aquellas declaraciones. Me emocioné muchísimo, que creo, estuve a punto de llorar. Acababa de aprender una gran lección, que de nosotros mismos dependía, hacer de nuestras penurias, lecciones positivas para mejorar nuestra vida. Y lo que más me sorprendió, fue que María, reiteró su agradecimiento a la planta madre, y a Don Ángel, quien había sido su maestro.

Otra persona, un poco fatal quizá, fue Don Manuel. Lo vi un par de veces en las sesiones, y pude conocerlo un poco. Tenía una enfermedad incurable en sus piernas y además era alcohólico. Asistió a regañadientes a las sesiones con la purga. Sólo al día siguiente de la primera sesión pude conversar un poco con él. Estaba sentado solo, al pie de un enorme árbol de mango, cuando me acerqué y empecé a hablarle. Estuvo muy serio, como que no quería hablar con nadie; quizá le molestó mi presencia; al final conversamos muy bien.

A sus doce años de edad, tuvo que viajar a Lima a trabajar porque su padre lo botó de su casa. Ya eres grande, le había dicho, y lo echó sin nada. Ni dinero, ni documentos, ni ropa, ni comida. Ya que su padre se dedicaba al negocio de la madera, los choferes de los camiones lo conocían, y viajó con ellos. Fue a Lima a buscarse la vida, a hacerse hombre intensivamente, pero fracasó. Regresó a Pucallpa luego de una década, y ya era alcohólico y su vida no tenía rumbo.

Su padre, también alcohólico, ya había muerto, y nada o casi nada, había dejado para su mujer enferma y sus nueve hijos, que continuaban en la peor miseria de sus vidas. Manuel tuvo que trabajar en lo único que sabía hacer, la madera. Conocía la variedad de maderas tan bien como la cubicación de las mismas. Internado en el monte, buscando las mejores maderas para llevar a Lima, le picó la uta. Sus piernas ya no fueron las mismas nunca más. Pasaron los años, y convivió durante décadas entre el alcohol y sus piernas infectadas.

Su última esperanza, a sus más de 60 años de edad, me había dicho, era tratarse con Don Ángel. Quería curar de una vez la infección de sus piernas, y liberarse del alcoholismo. Y en su primera sesión, no tuvo ningún efecto de la purga. Ni vómitos, ni diarreas, ni visiones. Estaba deprimido quizá, y pensaba que ni la planta lo quería. Don Ángel ya había conversado con él, y le había dicho que la dieta era la clave. Tenía que dejar el alcohol y los antibióticos.

En esta única conversación, Don Manuel me habló de la madera. Dijo, mirando al gran bosque del frente, Don Ángel tiene buena madera aquí en su terreno. Tiene Capironas, Caobas, Cedros y Quinillas. Pero sobre todo tiene, Muerayas. Quedé confundido con la última palabra que pronunció. ¿Muerayas? Le interrogué. “Si, como lo escuchas, muerayas, es un árbol de madera poco conocido, escaso y creo que en extinción. La única vez que vi este gran árbol, fue aquel maldito día cuando me picó la uta. Tenía una copa enorme, estábamos a punto de cortarlo, cuando empezó a llover tormentosamente. Tuvimos que correr hacia el campamento, y ahí, me metí por los arbustos y contraje la infección”.

Me habló muchísimo de la madera; de la variedad que hay; de las virtudes de cada una, de los nombres que no recuerdo, y sobre todo de este gran árbol, la madera mueraya. Un momento pareció reconocer con amargura, que quizá había sido la madre (el espíritu) de este árbol que lo había maldecido para toda su vida, con la enfermedad de la uta, por haber sido un depredador de la madera y un malgastador de su dinero.

En la sesión de la siguiente semana volví a ver a Don Manuel. Esta vez no habló con nadie. Se le veía muy deprimido, y se fue muy temprano, casi al amanecer. Don Ángel me dijo luego que Don Manuel, estaba muy mal. Que además de sus malestares de siempre, ahora le molestaban también, otras enfermedades. Estaba muy complicada su salud, y no era fácil recuperarse después de tantos años de descuido y mala vida. Su organismo envejecido y maltratado por el alcohol, ya casi no respondía a ningún medicamento.

Luego de algunos meses me enteré que Don Manuel, había fallecido. Se acabó por fin, una vida repleta de frustraciones, desgracias y auto-engaños. Don Ángel me comentó que el finado Manuel, había reconocido en aquella segunda y última sesión con la planta maestra, que su vida había sido un completo error, un completo desperdicio. No quiso culpar a su padre, pero dijo haber comprendido que venimos a esta vida con un gran reto; el superar todas las pruebas que se nos presentan en la vida. En su caso, había mal entendido todas las pruebas, y por esto mismo, su vida había resultado en un completo error. Fue muy duro que él haya reconocido esta verdad. Ahora, le tengo compasión.

Pero de estas veces, cuando yo iba al monte a purgar con la soga de los muertos (ayahuasca), y ha recibir la sanación de Don Ángel, ya han pasado más de 67 años. No he vuelto a ver nunca más a Don Ángel.
(Pintura de FÉLIX PINCHI)

Hace 9 años, y casi por casualidad, o causalidad, pasé por el auditorio de la Cámara de Comercio de Pucallpa, y pude escuchar la conferencia “Érase una vez, el bosque amazónico”, que dictaba un reconocido periodista y antropólogo, especializado en la amazonía, narcotráfico, violencia política, geopolítica, entre otros temas afines. De la variedad de datos y argumentos que aquél erudito personaje pronunció, volví a oír, claras referencias respecto a aquel gran árbol llamado mueraya. “En algunos mitos y leyendas de diversas culturas ancestrales de nuestra amazonía”, decía el conferencista “se da cuenta de la existencia de un gran árbol de madera llamado mueraya. En algún momento se llegó a afirmar que aquel árbol jamás había existido; pero luego, recogiendo testimonios de diversas fuentes” el conferencista afirmó muy enfático, “hoy podemos decir que este célebre árbol, si existió, y que sus virtudes superan a todos los árboles de madera que hemos conocido hasta el día de hoy”. Tanto la atención del público como la mía, se hizo más intensa. El conferencista también entusiasmado añadió más datos. Dijo “si la quinilla tiene la cualidad de soportar la humedad y el agua sin podrirse durante buen tiempo, la madera mueraya perdura mucho más tiempo que la quinilla a la humedad, al agua y a la polilla. Si el cedro tiene la virtud de ser una madera muy útil en la ebanistería y carpintería, la madera mueraya, por el tejido de sus células, es extraordinaria para trabajos muy finos y resistentes. Entre otras virtudes, la madera mueraya, es también una gran medicina para combatir la lepra y fortalecer el sistema inmunológico; su resina es un antibiótico natural”. Estos argumentos, no fueron los que más me conmovieron, sino el origen mitológico y/o extrañamente biológico del árbol llamado mueraya, que el conferencista explicó.

“Como estudioso durante muchos años”, dijo el conferencista, “tengo mis dudas para clasificar como mito o como verdad científica, lo que a continuación les voy a decir. Uno de los relatos orales más remotos que se han conservado hasta hoy, de generación a generación, entre una élite de ayahuasqueros shipibos y mestizos, es la cosmovisión del origen de este gran árbol. Afirman nuestros abuelos, que cada vez que existía un gran ayahuasquero, éste al morir, era enterrado en su propia casa, que por lo general solía ser fuera de las ciudades, y con el paso de tiempo, y con la bendición de la tierra, de la lluvia y del Sol, crecía en dicho lugar, este majestuoso árbol, dotado por una gran madre, que era el espíritu protector de todos los árboles y plantas de la Tierra.

(Pintura de FÉLIX PINCHI)

Junto a la suprema deidad del bosque y de la tierra, que era la Madre Ayahuasca, espíritu de todos los espíritus; existe también la madre-espíritu del gran árbol mueraya y la madre-espíritu del bosque amazónico, el dios forestal “Chullachaqui”.

Comprendí por fin, la perfecta armonía que había existido siempre en la naturaleza. Tanto los animales y las plantas, así como los minerales, habían estado siempre protegidos por sus espíritus esenciales. El transtorno de este orden, había significado la locura de la perspectiva y actitud occidental. Los supuestos civilizados, habían mal entendido la cosmovisión amazónica, y desde su llegada a estas tierras, habían cometido sacrilegio contra la sacralidad de la naturaleza.

Comprendí entonces la ruina de Don Manuel. Ahora sabía, que él me había mentido. Ahora sabía que él si había logrado talar un árbol mueraya, y que la madre de éste, lo había castigado con la infección de la uta en sus piernas. Quizá al padre de Manuel también el gran árbol lo había maldecido, y así como también a algunos otros madereros que por lo general eran ruines, alcohólicos y decadentes.

Comprendí por qué la gente dedicada a la madera, no en su totalidad, eran gente, como poseída por un demonio, sin espíritu, sin sentido en sus vidas y vacíos. Seguramente habían vivido en Pucallpa, muchísimas generaciones de madereros, que por depredadores, habían sido maldecidos por el espíritu del bosque. Esa gente había ganado muchísimo dinero, pero su fortuna, no se traducía completamente en dicha o tranquilidad.

Recordé entonces a Don Ángel. Quizá él también ya había muerto y en su tumba, debe haber hoy un gran árbol mueraya. Me entusiasmé por ir otra vez a aquella casa de campo, y ver y conocer a aquel gran árbol, encarnación de Don Ángel. Sentí de pronto, una gran devoción y respeto por los árboles y plantas.

Una semana después de sentir este llamado, me aproximé a la zona donde hacía más de 7 décadas, yo había conocido a Don Ángel y algunas otras personas muy interesantes. Ya la vida en Pucallpa y en los alrededores había cambiado muchísimo. La ciudad, como una rara enfermedad, había crecido desordenadamente, y la mayoría de su población se desperdiciaba en la más indigna ignorancia, en el alcoholismo, y en la promiscuidad más irracional.

Sentí un poco de alivio al salir fuera de la ciudad, y respirar un poco el aire fresco que venía de la zona rural. El chofer del automóvil que me transportaba, quizá había oído hablar algo de Don Ángel, así que me animé a preguntarle. “En esos terrenos actualmente no hay nada. Todo está seco, y la reforestación es muy escasa o nula”, dijo el chofer pausadamente, y un ligero escalofrío atravesó mi cuerpo. Me sorprendió su respuesta. Yo esperaba que me dijera, que los enormes árboles hubieran aumentado. Me desanimé un poco; quise detenerme y regresar, pero no lo hice.

Al llegar al paradero, me sorprendí aún más por el gran silencio reinante. Pude ver una pequeña casa cerca de la carretera. Algo animado me aproximé, deseoso de saber algo de Don Ángel, o del gran árbol que había crecido en su tumba. Abrió la puerta un joven que parecía muy bien nutrido, y con una mirada intensa. Me hizo recordar la mirada de Don Ángel. No supe como empezar el diálogo, y decidí preguntar directamente por Don Ángel.


“Mi abuelo falleció hace 42 años. Mi mamá me habló mucho de él. Yo no lo conocí, pero le tengo un gran cariño, y voy a ser ayahuasquero”, dijo el muchacho con una seguridad admirable. “Yo conocí a tu abuelo, fue un gran chamán, y un gran amigo mío”, le dije, sintiendo alegría en mi alma por haberlo conocido.

“Cuando falleció, mi madre y toda mi familia, lo enterraron aquí, junto a la quebrada, y con los años creció un gran árbol”, dijo el joven algo emocionado, y fue hacia su casa a traer algo. Regresó veloz y me hizo ver una fotografía. En la imagen, el muchacho abrazaba el tallo de un enorme árbol. “Ahí estoy, abrazando a mi abuelo” dijo, sintiéndose nostálgico.

¿Y qué ha sido de aquel árbol? Le pregunté. “Hace tres años, una transnacional dedicada a la explotación de la madera lo cortó. Fue durante algunos días que estuve en Pucallpa. No pudimos hacer nada para salvar a mi abuelo. Estas compañías, se comportan como piratas y depredadores. Argumentaron que el terreno estaba abandonado. Pero yo he sembrado en su lugar, la soga de la muerte (ayahuasca), ya está creciendo, venga a ver”, me dijo el muchacho.

Fue increíble ver y sentir la vitalidad con la que actuaba este muchacho. Había heredado de su abuelo, el amor por la vida y por la naturaleza. Conversé un buen rato con él, y luego me regresé a Pucallpa. Aquella noche, antes de dormir, tuve una sublime reflexión. No había duda que aquel joven en el futuro, iba a ser un gran árbol mueraya. A pesar de la irracionalidad de mucha gente, corporaciones y gobiernos entre ellos, había todavía gente dedicada y unida a la naturaleza.

El muchacho me contó que aquella compañía extractora de madera, construyó algunas casas a todo lujo con la madera de los árboles muerayas que talaron. A las tres semanas de inauguradas dichas casas, un veloz incendio acabó con todas las casas. La compañía perdió muchísimo dinero. Otra vez, el espíritu protector del gran árbol, sancionó con una gran lección, que al parecer todavía no han entendido estas personas.

Será la propia naturaleza, junto con sus madres-espíritus, las que pondrán freno a esta carrera destructora que han emprendido algunos hombres descerebrados. Y serán también algunos buenos hombres, los que constituyan la nueva generación de hombres que poblarán la Tierra, renovada, revitalizada, por un gran cambio biológico y telúrico. Me dormí en paz, al saber que los ayahuasqueros al morir, renacían en gigantescos árboles muerayas. La ayahuasca, la soga de los muertos, había desarrollado a los grandes chamanes, y los chamanes al morir, habían sido la mejor semilla para reforestar la Tierra.

Recordé la cálida mirada del nieto de Don Ángel y recé por él.

Nota: MUERAYA: En el shamanismo amazónico correspondiente a la jerarquía de los Pano, se clasifica a los chamanes en Onanra y Mueraya. Son los MUERAYAS, los que tienen la categoría más alta en el shamanismo shipibo-conibo-shetebo. (“LA AMAZONÍA PERUANA, La última renta estratégica del Perú en el siglo XXI o la Tierra Prometida” Róger Rumrrill, Primera Edición 2008, Breña – Perú.)

lunes, 20 de junio de 2011

DISQUERA NORTEAMERICANA LANZA DISCOS DE MÚSICOS UCAYALINOS

CD de Marco Antonio Valderrama Ríos
CD de Francisco Pezo Alva

El pasado viernes 17 de Junio 2011 a las 7 de la noche en las instalaciones del auditorio de la Biblioteca Municipal de Pucallpa, se presentaron dos discos compactos (CD’s): EL CACIQUE DE MENKOREMÓN Y SU CUARTETO ATALAINO, LA CUMBIA SELVATICA, y THE AMAZON FIDDLE, LAMENTATIONS, DON FRANCISCO PEZO ALVA, música ucayalina, publicada a nivel mundial por la disquera THE VITAL RECORDS de Estados Unidos de Norteamérica. Este lanzamiento, es el resultado de la labor de búsqueda de talentos artísticos tradicionales, que ha venido realizando desde hace varios años en diversas ciudades, pueblos y caseríos de la selva amazónica, el entusiasta DAVID AGLOW, director de la mencionada disquera americana.

La publicación de estos dos discos, constituyen la primera entrega de The Vital Records, disquera de reciente creación, que acaba de estrenar también sus producciones a nivel mundial. Tanto Marco Antonio Valderrama Ríos, el Cacique de Menkoremón y su Cuarteto Atalaíno caracterizados por difundir cumbia selvática, como Francisco Pezo Alva y sus lamentaciones amazónicas de violín, fueron los artistas ucayalinos con más méritos tradicionales que llamaron la atención de esta disquera extranjera, que apostó por ellos. Entre las canciones del cuarteto atalaíno que más suenan tenemos “El Huarmi Icaro”, “El Lamento del Shiwango”, “Atalaya Hermosa”, “La Gallinita de Chacra”, “El Monito Machín”, El Ritmo del Toayo” y “Recuerdos en Tahuanía”. Marco Antonio Valderrama tiene el mérito de interpretar sus canciones alternando los idiomas castellano y asháninka, ya que él mismo, desciende de esta legendaria etnia amazónica.

Para la presentación de los discos en Pucallpa, se organizó también la conferencia “LA MUSICA UCAYALINA Y SU PROYECCIÓN INTERNACIONAL”, que tuvo como ponentes protagónicos al mismo David Aglow, y a JAMES MATOS TUESTA, pucallpino, periodista, abogado y estudioso de temas amazónicos. Es digno destacar que James Matos realizó una muy bien documentada e ilustrada exposición sobre la historia y trascendencia internacional de la música amazónica, resaltando más el periodo de la cumbia amazónica que tuvo como mayor gloria a la clásica agrupación Juaneco y su Combo, y propuestas más recientes como la de los Chipis, Sensación Shipibo, Súper Shipibos, entre otras agrupaciones que han fusionado la cumbia con el típico canto y sonido shipibo conibo.

The Vital Records, resulta ser una disquera alternativa que pretende publicar música exótica de diversas partes del mundo, para el público del primer mundo saturado de la trillada música comercial. El interés de cada vez más gente, se centra progresivamente más en la música tradicional de diversas culturas del mundo. En este sentido por ejemplo, la música del cuarteto de cumbia atalaíno del cacique Menkoremón, casi desconocido en Pucallpa, se difundirá en EE.UU. y las lamentaciones de violín de Don Francisco Pezo, un tipo particular de música que sólo se expresaba en velorios y/o romerías al cementerio, será también difundido en el primer mundo, como muestras de escasas manifestaciones culturales y en extinción, de una cultura musical amazónica que se desvanece en el olvido por la avasallante aculturación en todos los sentidos.

Esta disquera, estaría viendo la posibilidad de publicar también discos de agrupaciones musicales célebres de nuestra Región de Ucayali, como Juaneco y su Combo, Séptima Región, Sensación Shipibo entre otras rarezas musicales.

ENTREVISTA A DAVID AGLOW
DAVID AGLOW, Director de la disquera "The Vital Records"

Ronald Rivera: Es un gusto tenerte en Pucallpa David Aglow. ¿Háblanos un poco sobre tu disquera, cuál es su perfil, qué proyecciones tienen y cómo asumen el lanzamiento de estos dos discos compactos de artistas ucayalinos?

David Aglow: La disquera, que la constituimos un amigo y yo, tiene una visión basada en nuestro gusto por la música no tan comercial, diferente a la música que hacen las grandes disqueras empleando máquinas, ritmos trillados y computadoras, y que no tienen sabor a ningún sitio. Cuando se escucha esa música, no se sabe de dónde es, o dónde se ha hecho. ¿Si se ha hecho en un cuarto con una computadora? No me interesa. Entonces llevo viniendo por aquí, hace diez años, y me encanta la selva, me encanta la gente, la cultura, y la música me ha marcado también. Hace poco ha salido en los EE.UU. discos de Juaneco y su combo, y estas cosas me han impresionado mucho. Nuestra disquera se interesa por este tipo de música pero del presente. La visión de nuestra disquera se centra en lugares específicos donde existe música no descubierta, olvidada, rara y diferente, que puede tener un público más amplio. Así podemos contribuir para que algunas tradiciones, algunos sonidos únicos, sigan vivos y sean apreciados.
Marco Antonio Valderrama, el Cacique de Menkoremón

Francisco Pezo

Ronald Rivera: ¿Cómo lograste ubicar, descubrir, tanto al cuarteto de Marco Valderrama y los lamentos de Don Francisco Pezo?

David Aglow: Hice varios viajes, fui bastante lejos por la selva central para grabar en el campo. Grabé canciones de indígenas asháninkas y algunos icaros, por ejemplo. Grabé canciones bonitas, pero no podía editarlas en el viaje. Cuando estuve en Sepahua y Atalaya, al coger un bote en el puerto, cuando llegaba a una ciudad o cuando andaba por las calles, escuché un tipo de música constantemente. Escuché una canción que se llamaba el “Huarmi Icaro” Empecé a preguntar a la gente ¿quién era el interprete? porque esta música me empezó a gustar. Hablando con la gente llegué a ubicar al Cacique de Menkoremón. Un tipo bien amazónico que se trasladaba en su moto acompañado de su novia. Era un verdadero personaje. Hablamos, se rió, le dije que me gustaba su música y me hizo escuchar otras canciones suyas. Era música estupenda, y hablamos sobre publicar un disco. Él ya tenía una grabación y me concedió los derechos para publicar su música en mi país y en otras partes del mundo, y queremos grabar más música con él. Al violinista Francisco Pezo lo conocí a través de Germán Martinez, quien era director de Instituto Nacional de Cultura de Ucayali. Germán me dio sus referencia, nos encontramos, me mostró su violín y me contó su historia que es muy interesante. Me enteré que es autodidacta, y que él mismo había hecho su violín y que tocaba en los velorios. Me pareció una tradición muy interesante y poco conocida, que merecía un público.

Ronald Rivera: ¿Qué otros artistas ucayalinos publicarán sus discos con ustedes?

David Aglow: Actualmente, estamos buscando artistas, y con la ayuda de James Matos, debemos publicar algo muy antiguo. Me encantan las cosas en idiomas autóctonos. Ya hablé con “Los Súper Shipibos para publicar sus música, y también pienso viajar a las regiones de San Martín y Loreto. No tengo nada previsto pero siempre estoy hablando con la gente para ver lo que puede haber.

Ronald Rivera: ¿Cómo así, gente norteamericana como tú, se interesa por este tipo de música?

David Aglow: Es algo curioso, pero existe mucha gente como yo que tenemos los oídos, o las orejas abiertas a lo exótico. Somos curiosos y siempre estamos queriendo escuchar algo que nos hable de algo nuevo, del algo vivo, y no de lo mismo. Es cierto que hay mucha gente a quienes les gusta escuchar lo mismo, por ejemplo, escuchan a Sting que hace cosas que suena muy bien, canta con alguien de África o de Asia y suena muy bien, suena muy bonito, pero para mi gusto es demasiado pulido, es demasiado agringado. Por otro lado, existimos la gente como yo, que tenemos mucha curiosidad respecto a la música, y con Menkoremón sucedió algo curioso. A toda persona que le hice escuchar la música del cuarteto atalaíno, les gustó. Incluso a gente no muy abierta a lo exótico, también les gustó. Hice escuchar esta música a mi mamá, una mujer normal en los EEUU que no escucha música latina, ni nada, y me dice: “¿Qué es eso?, ¡Qué alegre!, es muy alegre, tiene mucha alegría, mucha vida”. Entonces mi madre compartió esta música con su amiga, otra vieja normal de los EEUU, y me contó que le encantó, y además le dijo que ella bailaría eso. Así, con Menkoremón tenemos algo especial porque él en sí, es un personaje, es un artista de verdad. Creo que este tipo de música se puede escuchar en cualquier lugar y se va a aprecia bien. Ahora, el violín amazónico de Francisco Pezo es otra historia. Es música también para personas muy curiosas, y aunque a los peruanos aquí no les interesa si no están en un velorio, yo creo que habrá un público pequeño para apreciar estos lamentos. Sé que hay gente que va a captar el trabajo que ha hecho Francisco Pezo, que tiene el mérito de ponerse a lado de un muerto, tocar su violín y hacer llorar a la gente. Esta música, trata sobre las emociones profundas que todos llevamos en nuestra alma. Habrá gente que lo va a entender, y otra que no, y eso está bien.

Ronald Rivera: ¿En todo caso, cuál sería el tipo de gente que gusta de este tipo de música, o a qué público potencial están apuntando?

David Aglow: Eso me gustaría saber a mí, ja ja ja ja. Pero creo que gente como yo, gente curiosa, gente buscadora de sonidos diferentes y amplia con sus gustos. Me refiero a la gente que busca siempre algo nuevo. Por ejemplo, el ají de cocona aquí, para tí es lo más cotidiano, pero para una familia de mi tierra es exótica; y al revés para mí la comida de EEUU es cotidiana, y para ustedes sería rara. Vengo aquí y me encanta el ají de cocona, es una cosa extraña que no puedo saborear en mi país. Yo creo que hay ciertos sabores de la música aquí, que la gente que tiene hambre musical van a apreciar en EE.UU. Además, la música latina en los EEUU está sonando por todos lados ahora, y no solo cumbia, sino también salsa, merengue, bachata, y muchísimos tipos de música que la gente latina ha llevado a los EE.UU. que está pegando, y se está haciendo mucha música influida por todo esto. Los blancos están haciendo ritmos más parecidos a los ritmos latinos, entonces hay muchos híbridos que están saliendo, y creo que hay un público normal y corriente que sí se interesaría por esta música; les va a gustar.

Ronald Rivera: ¿En todo caso, ustedes están arriesgando al publicar esta música?

David Aglow: Totalmente, pero vale la pena. Yo por ejemplo, no temo perder dinero, porque para mí no sería pérdida, ¿entiendes?. A mí me gusta, yo creo en esto; a mí me encanta la selva, me encanta venir acá. ¿Qué perdería al final si no se vende?. Simplemente no se vende. Diferente sería por ejemplo, si hubiese ido a un casino y hubiese perdido mil dólares; esto sí me daría pena. Pero si invierto mil dólares en un artista que es muy bueno y la gente no lo compra, se lo pierden ellos. Solo me ha salido caro, nada más. Sí, es un gran riesgo pero vale la pena y no hay problema Ronald.

Ronald Rivera: Otras empresas independientes, han publicado discos de otros artistas tradicionales o exóticos para ustedes, como Antonio Muñoz (Senen Pani) y Herlinda Agustín de esta región ucayalina. ¿Cómo has visto la acogida de estos discos en EE.UU. y cómo valoras a estos artistas?

David Aglow: Eso es otro asunto, porque en estos discos se habla de la ayahuasca. Estos discos tienen que ver con las ceremonias de sanación y a muchos estadounidenses les encanta el chamanismo. Esto es curioso, porque cuando les entra a la sangre la ayahuasca, ellos quieren recuerdos de eso. Así han acogido esos discos para acordarse del mundo que han visto cuando estuvieron aquí tomando ayahuasca. Es un poco distinto a la música que estoy publicando yo ahora, porque principalmente nos estamos interesando en los gustos más populares. Los discos de Muñoz y Agustín son para gustos más específicos. En EE.UU. lo acogen porque tiene que ver con la marca que les ha dejado la ayahuasca, y le tienen mucho cariño, mucho respeto, y además estos discos sirven para curarse. En EE.UU. hay muchísimos gustos. No hay un solo mercado, sino muchos mercados. Y la música de Juaneco que ha salido, es especial, es música mágica, que tiene un encanto propio, imposible de replicar, y la gente lo ha recibido muy bien.

Ronald Rivera: ¿Algo más que quieras decir?

David Aglow: Respecto a nuestra disquera, quiero decir que tenemos un interés específico en idiomas indígenas, sobre todo idiomas que están en peligros de desaparecer, y aquí en la Amazonía hay muchos. Es importante para nosotros viajar a los pueblos, buscar y grabar canciones en machiguenga, asháninka, shipibo, etc. Viajaré a lugares habitados por etnias que están en peligro de desaparecer, que tienen sus canciones, sus melodías, sus ritmos que existen ahora, y que en diez años, talvez ya no existan. Tener un archivo de todo esto, es lo mejor, y cualquier cosa que tenga que ver con la raíz indígena nos interesa muchísimo. Por esto me interesó Menkoremón porque cantan en asháninca de forma natural; y en los próximos días voy a coger un barco con un amigo shipibo y nos vamos a ir a grabar a su abuelo y cosas así. Gracias Ronald.

jueves, 2 de junio de 2011

LA MISTICA DEL MASATO

En el mundo entero los seres humanos, hemos constituido históricamente, una cultura del buen gusto por la vida, o una cultura de la ebriedad. Son reconocidas por ejemplo, la cultura del vino, de los aguardientes, del tabaco, y otros elíxires exóticos. El masato, nuestra típica y festiva bebida amazónica, tiene un sentido y un valor muy particular. Beber masato, constituye toda una mística, y es una práctica poco comprendida, y por lo tanto, poco aprovechada en su real dimensión.

Así como el vino y el pisco tienen su base en la uva, el tequila lo tiene en el agave, y el masato en la yuca. La yuca, atsa (Manihot esculenta, Euphorbiaceae), es un tubérculo domesticado por los amazónicos. La yuca contiene un glucósido que al descomponerse al aire produce el ácido cianídrico, HCN, muy tóxico. Se distingue entre la yuca amarga y la yuca dulce, de las cuales, la yuca dulce, es la que se cultiva en el Ucayali, y el glucósido se encuentra sobre todo en la piel y la cáscara. La yuca dulce se puede comer, luego de darle una simple hervida.

En nuestra selva amazónica, la yuca es un alimento de gran valor nutricional. La yuca acompaña muy bien a todas las carnes, y reemplaza a la papa y al pan. La yuca puede comerse sancochada, asada, frita y pulverizada. De la yuca se prepara fariña, tapioca, galletas y otros dulces con su fino almidón. Para las fiestas típicas y jornadas laborales, tradicionalmente siempre se ha preparado el masato, una bebida fermentada y espumosa en base a la yuca. Las mujeres mastican una porción de yuca cocinada y la escupen en la masa de yuca sancochada contenida en un cántaro, llamado Mahuetá. Las enzimas de la saliva ayudan para la fermentación de la bebida, evitando el empleo de azúcar, muy escaso en las zonas rurales.

Desde los primeros años del contacto del llamado mundo civilizado con el mundo ancestral amazónico, siempre la gente mestiza y foránea, han tenido cierta reserva respecto a beber el masato. En el libro “Una Ventana hacia el Infinito, Arte shipibo-conibo” del Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA), se reproduce la siguiente indignación que expresó el padre Ortiz. “Si supieron la repugnancia que esto causa a los que no pertenecemos a su medio ambiente. A pesar de ello, después de haber presenciado este preparado, he tomado el masato con mucha, muchísima repugnancia”.

La repugnancia y asco, se ha basado siempre, en la manera cómo nuestros ancestros, han preparado el masato, centrada en la masticada y escupida del bolo alimenticio, que permite una efectiva fermentación de la masa de yuca sancochada. Al margen de esta repugnancia cultural, el masato es una bebida muy sana, semejante en sabor al yogurt, y su ingestión proporciona gran cantidad de vitaminas al organismo.

Lo más conocido de la cultura del masato, es su función embriagadora y útil para las festividades. El masato, o cerveza de yuca, es la bebida que hermana y cohesiona a la población. Respecto a las borracheras en torno al masato, los shipibos argumentan que “el hombre “sano” siempre esconde su verdadero carácter. La borrachera es el momento de la verdad. No se puede conocer un hombre sin tomar juntos. Rechazar a emborracharse con un nativo equivale a negarle la sinceridad. Sin embargo, la mayoría de las fiestas terminan en peleas: quizá es desagradable escuchar la verdad”.

Es un hecho real que en las reuniones con vino, wisky, tequila o masato, las personas débiles de pensamiento y poco maduras, perderán el control de sus actos y emociones; en cambio, las personas mejor definidas y maduras, expresarán un comportamiento atinado y muy consciente. Esta capacidad de conocer la verdad, y saber quién es quién en la borrachera, a la que hacen referencia los shipibos, es una de las virtudes de la cultura de la embriagues con masato.

Pero además de embriagues, y esto es lo más importante, el masato ha sido bebido, y todavía hoy en día, es bebido con gran devoción, para la realización de las duras actividades del campo. Es decir, los pobladores rurales, que desde las cinco de la mañana, cuando recién empieza a amanecer, y hasta altas horas de la tarde, soportando altas temperaturas, trabajan muy concentrados en sus labores, lo hacen bebiendo masato todo el día. El masato embriaga un poco, suspende el hambre, inyecta energías, y el estado de cierta euforia y embriagues, se convierte en trabajo realizado con cariño y gran concentración.

Esta mística de beber el masato, para traducir la embriagues en energía física y mental, y consolidar importantes jornadas de trabajo en el campo, es poco conocida. Y en esta mística, reside el gran valor cultural y nutricional que tienen el masato casha casha (fermentación fuerte).

Similares actitudes del hombre del campo, la encontramos en la mística de la Mamá Coca en la región andina. La sagrada hoja de coca, además de ser parte del chamanismo andino, es también un alimento, y el elemento vegetal que permite soportar bajísimas temperaturas de frío, dado su gran poder para generar calorías, su virtud para suspender el hambre, y la euforia o psico-actividad que permite dedicarse con gran concentración a una labor.

Si la coca, es la planta de gran poder energético en la cultura andina, la yuca, a través del masato, lo es en la cultura amazónica. La mística para realizar el trabajo en nuestras culturas, tiene de por medio a vegetales como la coca y la yuca, con gran poder energetizador. Estas virtudes revitalizadoras, son legados culturales que no se están aprovechando en su real dimensión.

Solo para referirnos al masato en el contexto urbano, esta bebida es considerada, o relegada, como un salvaje licor, propio de gente primitiva. El único conocimiento (conocimiento vulgar) que se tiene del masato, es como simple y ordinario trago para la borrachera. El masato, siempre es motivo de chiste, de burla y de desprecio hacia nuestra cultura amazónica. Se bromea y enfatiza sobre la repugnancia del masticado, sin comprender, que esta modalidad, es una solución genial en el contexto del mundo rural, donde escasea todo.

Es comprensible sentir repugnancia por la masticación de la yuca en el preparado del masato, dado los distintos valores culturales que cada uno posee. Pero alternativamente existe la posibilidad de preparar el masato sin el masticado, sino con el empleo de azúcar o camote como elementos fermentadores. Otras variantes de cómo se toma el masato es no tan fermentado, diluido con agua, o con ponche. Otros lo prefieren bien fermentado (casha casha) y combinado con aguardiente de caña o jugo fresco de caña.

Las modalidades de cómo disfrutar mejor del masato irán aumentando, ya que el boom de la gastronomía en nuestro país y el mundo, invita a experimentar e ir combinando el preparado. Sea el masato típico, masticado y escupido, o el masato gourmet, igual deberíamos aprovechar al máximo las bondades de esta bebida ancestral.

Quizá el alcoholismo actual (adicción) basado en el consumo de cerveza, sea una degeneración de esta antigua afición por la embriagues del ser humano. Quizá la mística de beber el masato, tenga mayor sentido y provecho. La gente en las cantinas bebe cerveza y pierde el sentido. El alcohol degenera, y es la causa de millares de accidentes de tránsito todos los días. La cerveza deja una terrible resaca y promueve el olvido. El masato es orgánico, alimento y místico. El masato energetiza y motiva la realización del trabajo.

En las ciudades, la gente asume su trabajo como un martirio, y solo esperan el fin de semana para perder la razón con el alcohol. En el campo el trabajo es realizado con gusto, y el masato alegra la vida. No estaría mal, que existan lugares donde pueda uno tomarse una buena jarra de masato y surja una amena, humana e inspiradora conversación. Ahora que está muy de moda inflar el pecho y declararse amante de nuestra cultura, sería bueno consumir lo que nuestra región produce y reivindicar el estatus místico del masato. Salud.

LA PONTÍFICE

Las mujeres pueden ser superiores a los hombres

Otra vez el arte, a través de una obra literaria y la realización de la película correspondiente, sugieren verdades, que a veces no se pueden expresar directamente, sino a través del lenguaje artístico. En este sentido, hace algunas semanas, se estrenó en nuestro país, “La Pontífice”, una nueva película europea que remueve otra vez, la polémica sobre algunos dogmas cruciales de la Iglesia Católica. La película, fue basada en la novela “Pope Joan” (Best seller) de Donna Woolfolk Cross, una escritora norteamericana.
La obra literaria de éxito mundial, da cuenta de la leyenda de la papisa Johanna, una mujer que usurpó el papado católico, escondiendo su identidad sexual. El pontificado de esta papisa, se sitúa entre los años 855 y 857. Según la lista oficial de papas, estos años corresponderían a Benedicto III, en el momento de la usurpación de Anastasio el Bibliotecario. Algunas versiones afirman que el propio Benedicto III fue la mujer disfrazada, y otras versiones dicen que los años fueron entre 872 y 882, es decir, el periodo del papa Juan VIII.
El relato, señala que la papisa Johanna o Juana, era hija de un monje, y creció imbuida de religiosidad y erudición porque tuvo el privilegio de estudiar, a pesar que este hecho estaba prohibido para las mujeres de aquella época. Ya que la carrera eclesiástica, exigía que solamente los hombres estuvieran calificados para realizar sólidos estudios, Juana se infiltró como copista bajo el nombre masculino de Johannes Anglicus. Camuflada como hombre, Johanna pudo viajar de monasterio a monasterio y relacionarse con grandes personajes de la época. Llegó hasta Roma, donde obtuvo el cargo de docente. Debido a su gran prestigio y erudición, fue presentada al papa León IV, y enseguida se convirtió en su secretario para asuntos internacionales. A la muerte de este papa, Johanna fue elegida como el nuevo pontífice de la Iglesia Católica.

Dos años después, cuando la papisa disimulaba un embarazo, fruto de su clandestina relación con el embajador Lamberto de Sajonia, comenzó a sentir las contracciones del parto durante la realización de una procesión y parió en público. El gentío enfurecido la lapidó, y Johanna murió a consecuencia del parto. La novela de Donna Woolfolk, afirma que la existencia de esta papisa fue un secreto, y su nombre fue removido de los libros de historia. Así el papa Johannes Anglicus, quien llegó a dirigir la iglesia de San Pedro, se convirtió en leyenda.
La película “La Pontífice” fue dirigida por Sonke Wortmann, y estuvo a cargo de productores de películas como “El Nombre de la Rosa” y “El Perfume”. El film, recrea ejemplarmente la historia de esta novela, y la presenta muy provocadora, sobre todo para aquellas autoridades eclesiásticas que persisten en sus trasnochados dogmas.

El periodo de la llamada Alta Edad Media, contexto en el que se ubica la película, era una época en la que las mujeres no tenían un espacio público, y tampoco podían participar en actividades sacerdotales. Estas actividades eran exclusivamente masculinas. La película muestra al padre de la niña Johanna, decepcionarse cuando ésta nace. Para él, el nacimiento de una mujer, es algo así como una maldición porque significa una oportunidad perdida; significa un hijo menos (potencialmente sacerdote) que le restaría fuerzas a la labor de difusión de la fe cristiana.

La película muestra, lo salvaje e irracional que fue la actitud de muchísima gente respecto a la fe. Como nunca, cualquier reacción o pensamiento natural se calificaba como herejía y se procedía a sancionar con severos castigos. La niña Johanna, desde pequeña, mostró una gran capacidad para el estudio de la medicina, los idiomas, la filosofía y la Biblia. Ante su brillante despertar, sufre la frustración de no poder seguir estudiando, porque su anhelo, es indiscutiblemente, una herejía, y Johanna es castigada por su padre, cuando éste se entera que lee filosofía en griego.
La supuesta incuestionable doctrina cristiana señala, según palabras del encargado de la escuela en la película: “. . . que en la escuela no se puede aceptar a una niña; es una pérdida de tiempo. Las mujeres no poseen la habilidad natural de las conclusiones lógicas. El cerebro de las mujeres es tan pequeño que las mujeres son incapaces de entender altas ideas o conceptos. Y ciertamente hay esta verdad, que las mujeres son para servir a los hombres. Está determinado por la orden de la creación, jerarquía y fuerza de la voluntad. . .”

Entre otros argumentos, en la película, se escuchan comentarios aberrantes, de supuestos cardenales ilustrados, quienes afirman que el conocimiento hace que el útero de las mujeres se reduzca, y por lo tanto, se hacen infértiles. Sin duda una postura misógina y repleta de machismo delirante, que es característica hasta el día de hoy de quienes presumen representar a Dios aquí en la Tierra.
La vehemencia y audacia de la niña es más fuerte, y ésta logra seguir estudiando hasta alcanzar diversos cargos importantes, como el de Sumo Pontífice, solamente con su disfraz de hombre y su brillante inteligencia. La niña-mujer-pontífice, resulta ser un extraordinario personaje, que sin faltar a su fe cristiana, sacrificará su vida permitiendo que su destino la lleve hasta la verdad y la decepción. Ya elegida Papa, será testigo y protagonista de la intensa tensión que implica alcanzar el cargo universal de representar al Dios cristiano en la Tierra. La elección de un papa, no es una elección que se basa en señales espirituales o revelaciones sacras, sino una elección muy terrenal y materialista. En el seno de la Iglesia, se mueven intereses personales y de grupos; se producen fricciones entre cardenales, vendettas, traiciones y conspiraciones.
Por sobre todas estas pasiones humanas que pretenden el poder, el papa Johannes Anglicus (la papisa) conocedora del sufrimiento de la gente romana, uso todo su poder para ayudarlos. Mandó médicos a los albergues para atender a los humildes, y decretó que cierto porcentaje de los impuestos sea dado a los pobres. Pronto los romanos lo nombraron “Papa Populi”, es decir, el Papa del pueblo. Además, como jefe espiritual de toda la Iglesia Cristiana, reunió a todos los obispos de Roma para tratar muchas doctrinas antiguas que fueron revisadas y reconsideradas, como nunca antes se había hecho.

La película tiene un final infeliz, pero un mensaje contundente.¿Por qué hasta el día de hoy, el papado es exclusividad de los varones? Por lo menos el personaje, la papisa, es la historia de una mujer, que a partir de su fe, logra alcanzar el Papado para servir a su prójimo y hacer el bien. La película demuestra la verdad espiritual, que nadie, ni por su condición racial, económica o género sexual, está impedido de servir a Dios. Inclusive una mujer, que es digna de Dios, podría liderar una congregación religiosa cristina. Si no lo hace, es porque el monopolio masculino puede más que los supuestos principios cristianos. Así, muchos de los argumentos teológicos, han sido concebidos a la imagen y semejanza de los varones, y por lo tanto, arrastran los defectos de los varones. Muchísimos argumentos religiosos son más humanos o terrenales que celestiales, mientras que la fe, no tiene límites, y siempre está al servicio del bien.

La muy bien lograda película La Pontífice, pone en el centro de la polémica, uno de los tabúes más recalcitrantes de la Iglesia Católica, el tema del sexo, el tema de la discriminación sexual, que es al mismo tiempo el motivo de perversión de un gran número de sacerdotes. Se dice que después de la suplantación que Johanna cometió, la Iglesia se vio obligada a verificar en un ritual, la virilidad de los papas elegidos. Un eclesiástico examinaba manualmente los atributos sexuales del nuevo pontífice. Si todo era correcto, éste exclamaba diciendo: “tiene dos y cuelgan bien”.
Lo que no se ha dicho hasta el día de hoy, es para qué necesitan probar que un papa sea verdaderamente varón, si por el celibato, la natural y divina energía sexual ha sido arrinconada y reducida a pecado, a pecado cometido por sacerdotes y monjas, quienes por relaciones clandestinas han concebido hijos, condenados a la etiqueta de bastardos, ilegítimos, indeseables o degenerados. Pecado también son los abortos de las monjas, quienes se han entrampado entre su deseo de amar y su terror por quedar embarazadas. Un escape al infierno de vivir en constante abstinencia ha sido también el homosexualismo masculino y femenino, que se consuma en los conventos y monasterios. A todo este cúmulo de transtornos, se suman las violaciones cometidas por sacerdotes pedófilos, y más desviaciones fruto de una propuesta contra-natura como es el celibato.

La película está recomendada para creyentes y no creyentes, y reivindica la inteligencia femenina, así como su vocación sacerdotal.

LAS DOS FRIDAS



Frida Kahlo y Frida Amazónica

Hace algunos años, cuando tuve la oportunidad de conocer la vida y obra de la artista ucayalina Lidia Segura, y su extraña y lejana relación con la célebre pintora mexicana Frida Kahlo, pensé que el mundo podía ser más pequeño de lo que imaginábamos, y que el arte, podía ser una extraordinaria herramienta para, además de realizar nuestra catarsis personal, ser un medio efectivo para auto-psico-analizarnos y realizarnos como personas. Conozcamos un poco la vida de la dos Fridas, una en México, y otra, en nuestra Tierra Colorada.

Magdalena Carmen Frieda Kahlo Calderón, o simplemente Frida Kahlo, nación el año 1907 y murió el año 1954 en Coyoacán – México. Fue quizá, una de las pintoras más emblemáticas del arte mexicano de la centuria pasada. Desde su etapa escolar, sobresalió por ser la cabecilla de un grupo de chicos rebeldes quienes hacían sorprendentes travesuras, cuyas víctimas eran sus profesores. Así conoció al célebre muralista mexicano, Diego Rivera, que luego se convirtió en su esposo.

La vida de Frida Kahlo quedó marcada por el sufrimiento físico que comenzó con la poliomielitis que contrajo en 1913 y continuó con diversas enfermedades, lesiones y accidentes. Tuvo que soportar 32 operaciones quirúrgicas en toda su vida. Dado el gran aburrimiento que le provocaba estar postrada en cama durante muchísimas horas y días, es que empezó a pintar. En plena convalecencia pintó un auto-retrato, y siguieron luego una serie de auto-retratos en los que expresó los hechos infortunados de su vida, así como sus reacciones emocionales.

Su formación artística fue autodidacta, y la mayoría de sus pinturas las realizó estirada en su cama y en el baño. Su gran fuerza y energía por vivir, le permitieron una considerable recuperación, a tal punto que pudo volver a caminar, y una amiga la introdujo en los círculos artísticos de México. El reconocido poeta y ensayista del surrealismo André Bretón, calificó a las obras de Kahlo, como surrealistas, y la misma Kahlo respondió diciendo: “Creían que yo era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté mis sueños. Pinté mi propia realidad".


Lidia Beatriz Segura Fernández, auto-denominada Frida Amazónica, nació en la localidad de Aguaytia, en la provincia de Padre Abad, en la Región de Ucayali, el año 1962. Inició sus estudios primarios en Tingo Maria, continuó su secundaria en Lima y Pucallpa.

Cuando tenía un año y medio de edad, sufrió la enfermedad de poliomielitis, que le dejó secuelas irreversibles. Desde aquella época, siempre ha estado de operación en operación, y cuando asistió a la escuela, empezó a sentir las importantísimas desventajas de no poder jugar ni participar como los demás niños en los deportes y en los juegos pedagógicos. Entonces tuvo que refugiarse en la melancolía de su mundo interior, y en la vitalidad del dibujo y la pintura, que fueron sus aliados.

Antes de estudiar artes plásticas, ya pintaba y vendía sus cuadros, pero decidió postular a la Escuela de Bellas Artes de Lima, e ingresó ocupando el primer puesto. Siguió el programa vacacional de profesionalización docente, y el año 2001, se graduó como profesora de artes plásticas. Actualmente es docente nombrada en el Colegio Nacional de Yarina-cocha, y anuncia la presentación de su primera exposición individual.

ENTREVISTA A LIDIA SEGURA – FRIDA AMAZÓNICA


Ronald Rivera: ¿Cómo surgiste en la escena artística con tus pinturas y en las exposiciones aquí en Pucallpa, antes de estudiar en la escuela de bellas artes?

Lidia Segura: Desde niña siempre he dibujado. El arte se desarrolló en mí como una manera de llenar el vacío porque yo no podía jugar, normalmente, como los demás niños. Recuerdo que mi profesora del colegio, dijo que yo podía estudiar arte, pero mi mamá decía que no era una carrera rentable, que los pintores se morían de hambre, y que yo ni caminar bien podía, cómo podía vivir. Pero el año 1990, conocí a Pablo Amaringo, cuando estaba en todo su apogeo. Tuve la suerte de poder contar con él y con su escuela. Aunque no estudié ahí, sí pude relacionarme con otros artistas y exhibir mis cuadros, que luego se vendieron en el extranjero. Conocí también al antropólogo colombiano Luís Eduardo Luna y a su esposa Sirka Liiza Lonka. Participé en diversas exposiciones locales, nacionales e internacionales.

Ronald Rivera: ¿Cómo cambió tu producción artística, el hecho de estudiar en la Escuela de Bellas artes de Lima?

Lidia Segura: He aprendido a hacer cosas que empíricamente eran incorrectas. Aprendí a aplicar la parte académica, que me ha servido muchísimo. Inicialmente mi pintura era naif; era un arte muy primario, muy infantil, porque mezclaba colores que académicamente no está permitido. Hacía cosas que no debía, aunque se veía bonito. Las personas que no conocen el lenguaje del arte, pueden decir qué bonito, qué hermoso, pero el académico dice que no es bello.

Ronald Rivera: ¿Cómo surgió esta identificación de tu persona y de tu arte con Frida Kahlo?

Lidia Segura: Antes de estudiar en la escuela de bellas artes de Lima, Luís Eduardo Luna, llevó una de mis pinturas a Estados Unidos, y James Couper, un profesor de Arte de la Universidad de Florida, adquirió mi pintura. Así nos hicimos amigos y empecé a tener correspondencia con él. Me preguntaba como era yo física y emocionalmente hasta que poco a poco le fui contando como era mi vida. Me regaló entonces un libro sobre la biografía de Frida Kahlo. Yo no sabía de la existencia de esta artista. Empecé a leer el libro y me impactó. Era como si leyera el relato de mi propia vida, no exactamente, pero muy parecido. Me sentí muy vinculada sobre todo cuando vi la fotografía de la pintura, “La Venadita Herida”. Fue terrible para mí, fue muy doloroso, y llegué al extremo de no terminar de leer el libro porque lo escondí, pensando que así se acababa el problema, pero me perturbó muchísimo, y empecé a sufrir problemas de mi pierna. Yo sufría de osteomielitis y osteoporosis progresivo. El médico me dijo, que mis reacciones eran psicológicas y empecé a tomar la medicina ciprolin con efectos secundarios que me hizo peor, y tuve que hacerme un tratamiento psicológico, en el que me pidieron los cuadros que había pintado, y me pidieron también el libro. Yo misma fui entendiéndome, sobre todo cuando vi la pintura “Las Dos Fridas” de Frida Kahlo. Yo sentí que Frida me había sentido, o yo, en algún momento la sentí, porque tiene la conexión de corazón a corazón, o quizá podría ser parte de lo que ella esperaba de alguien. Fue algo inexplicable porque sentí su dolor. Empecé a leer el libro completo porque el psicólogo me dijo que yo debía enfrentar mi realidad. A partir de ahí, decidí tomar el nombre de Frida Amazónica.

Ronald Rivera: ¿Fue el surrealismo, lo más resaltante de la influencia de Frida Kahlo en tu arte?

Lidia Segura: El surrealismo siempre lo he mostrado en mis pinturas, incluso antes de estudiar en Bellas Artes, porque es algo natural en uno, pero también está la parte psicológica. A través de la pintura se ha volcado mucho de mí, incluso lo que es desconocido para uno mismo. Cuando el psicólogo me pidió ver mis cuadros, me dijo que yo misma me auto-retrataba, y yo misma hacía esto y lo otro, y cuando leía sobre Frida, Frida también se auto-retrataba, pero ella era consciente que era ella, en cambio yo, nunca lo veía así. Y así empecé a entenderme a mí misma, y gracias al tratamiento psicológico he podido comprender muchas cosas.

Ronald Rivera: ¿Y qué papel ha jugado el curanderismo amazónico y la ayahuasca, en tu proceso de madurez psicológica y artística?

Lidia Segura: He incursionado en el mundo de la ayahuasca mucho antes de estudiar en Lima. Incluso los cuadros que pinté que le interesaron a Luís Eduardo Luna, el manager de Pablo Amaringo, fue porque pintaba lo que recordaba cuando había ingerido ayahuasca. Me acerqué a la ayahuasca, no para curarme, sino porque me decían que se ve bonito. A mí interesó la parte artística, más no la parte terapéutica. Me encantaron los colores que vi porque yo siempre enfoqué la parte artística.

Ronald Rivera: ¿Tú afirmarías una diferencia, entre la pintura visionaria de Amaringo y la pintura visionaria que tú has realizado?

Lidia Segura: Claro. La diferencia es que Pablo ha sido shamán. Él ha pintado lo que en su conocimiento o sapiencia ha experimentado o ha hecho. Yo simplemente, como una mortal más, he ingresado en ese mundo y he tenido la suerte de poder ver colores y cosas muy hermosas o fantásticas.

Ronald Rivera: ¿Qué cosas estás mostrando en tus pinturas en estos últimos años?

Lidia Segura: Ahora mi pintura es más calmada; ya no es tan frenética o dolorosa porque ya soy más consciente. Además ya no bebo ayahuasca y pinto mayormente lo que recuerdo. También admiro a la ayahuasca como parte de la naturaleza. Admiro sus misterios y considero a todo esto, como algo ecológico, algo ligado a la conservación de la vida y del planeta, sobre todo en este tiempo de contaminación, de calentamiento global, y del advenimiento del 2012. Pienso que el arte no es solamente para decir qué bonito, sino también para hacer una labor muy importante.

CHAKRUNA

El metal amazónico

La llamada música rock, tiene sus orígenes en la era del rock and roll y el rockabilly de los años 1950. En las décadas siguientes, y como parte del proceso evolutivo de todo género musical, el rock se combinó y dio paso al folk-rock, blues-rock, jazz-rock fusión, rock psicodélico. Entre otras vertientes, el rock incorporó influencias del soul, el funk, y la música latina. Así el rock desarrolló varios subgéneros, como el soft rock, el hard rock, el rock progresivo, el heavy metal y el punk. El rock ha seguido evolucionando y surgió el rock estridente. Aparecieron grupos como Led Zeppelin Black Sabbath, Queen, ACDC, Iron Maiden, Metálica, etc, etc. Como nunca antes, los jóvenes de aquella época pudimos escuchar las delicias del sonido distorsionado de las guitarras, las voces más agudas o ásperas, y las letras más contundentes que hablaban de mitos, leyendas o emociones fuertes.
Mientras todo esto sucedía en el mundo, en nuestro Perú, algunos jóvenes intentaron lo propio, con proyectos como Orgus, Masacre, Kranium, Dios Hastío, entre otros. De esta variedad de grupos peruanos, Kraniun ha sido la banda que combinó el potencial metalero con el folklore andino, y logró convertirse en una de las bandas más originales de Latinoamérica, hasta el mérito de haberse ganado el interés de la disquera sueca Plasmatica Records, quien produjo su primer álbum debut el año 1999.

El año pasado, en la muestra de arte amazónico “Poder Verde”, un evento sin precedentes sucedido en Lima, tuvimos la oportunidad de ver y escuchar al grupo de metal amazónico Chakruna. Esta banda, se formó hace un par de años en la ciudad de Iquitos, bajo la consigna de apoyar la causa indígena, a raíz de los sucesos sangrientos de Bagua. Los Chakruna debutaron en un concierto de protesta. La idea inicial fue juntarse sólo para este concierto, pero al ver el gran impacto y aceptación del público, decidieron seguir hasta el día de hoy. Chakruna, hace referencia a una de las plantas maestras con las que se prepara la medicina sagrada ayahuasca, y es que algunos de los integrantes, han pasado por esta experiencia de contacto con el mundo de los muertos (espíritus).

Chakruna está conformado por: Marcell (guitarra), Roly (bajo), Claudio (voz, cajón y maracas), Jhony (bombo y voces), Herber (flauta), Blumer (zampoña, charango y voces), Pablo (bateria), Gino (Guitarra) y Gabriel (Voz, bajo). Su sonido, según sus propios integrantes, suena a fusión charapa. Es un rock-metal-Bombo-baile, y más combinaciones. Sus letras dan cuenta de la cosmovisión y la resistencia amazónica.

La música de Chakruna, es un tipo de música que contiene y proyecta una energía muy especial. Sus letras inspiran optimismo, vitalidad y elevación espiritual. Sus canciones hablan de mitos, plantas maestras amazónicas, animales de poder, y de todas las virtudes de los seres tropicales. La música de Chakruna, es música digna de ser apreciada. Tienen temas como: No contactado, Cosmovisión Huitoto, El Achuar, Mayantu, Putumayo 1900, entre otras delicias, ruidosas y energizantes.

El pasado mes de julio 2010, Chakruna se presentó en el auditorio del Instituto Nacional de Cultura de Iquitos, y uno de sus temas, que ya puede ser oído y visto por Internet, es NO CONTACTADO. Habla de la infinidad de injusticias que se han cometido, y se siguen cometiendo, contra nuestras comunidades autóctonas. El tema denuncia las atrocidades cometidas por los invasores, y reivindica la vitalidad del hombre nativo, que aún conserva sus virtudes, con las que puede salvarse y puede salir adelante.

Es grato escuchar al iniciar este tema, el solo del sonido de la típica quena amazónica. Luego se encienden los estridentes ruidos de las guitarras, para en conjunto hacer una sinfonía de nuestro sonido ancestral con la distorsión electrónica de las guitarras. La percusión de bombos, maracas y batería, completan la explosión del sonido. En su momento, Claudio, el vocalista, retumba con su áspera voz, los versos de la canción, que más parecen alaridos embravecidos. El tema, transita por varios momentos y ritmos. Oportunamente, Claudio, otra vez, aparece coreando un icaro tradicional. Seguidamente, se escuchan los alaridos del vocalista, que simula tener una voz de otorongo, mientras un coro de voces de felinos, amenazan con toda su furia. El tema pasa luego a un segundo momento, cuando las guitarras exhiben sus mejores solos. Luego la música se torna lenta y suave, se aprecia el sonido de la naturaleza y de los pájaros amazónicos. Suena la voz de Jhony, quien recita una avalancha de versos. La canción se vuelve a encender otra vez, por la explosión del sonido de las guitarras, la retumbante percusión y el coro de rugidos indómitos. Esta fabulosa canción finaliza, retando al invasor. Reza así: Vengan. . . vengan. . . ¡y serán exterminados por nuestro icaro a la libertad! . . .

Un abrazo a la tribu Chakruna y sigan deleitándonos con su maravillosa fusión.

NO CONTACTADO – CHAKRUNA
Letra

Antes de morir sobre el reflejo de los olvidados,
el reflejo de miles de indios, madres, niños asesinados,
me voy, penetro las montañas y los montes,
lejos de cofradías, mercancías, banderas innobles,
lejos de los mutishcos occidentales,
ciudad lunática, caos retinado en mi ojo de musgo,
¡basta de gritar en silencio!
me levanto contra el viento,
destrozo cúpulas de acero que absorben muertos,
renuncio al yugo opresor que avanza por el mundo
cual maquina inmunda de destrucción,
determinación de ser invisible,
de acuerdo a la cosmovisión que redime
mi existencia ancestral ante el mal.
¡Asesinos de la humanidad!
hombre blanco, apóstol del neoliberal,
hiciste de este lugar una celda,
con tu ciudad caótica, matas al chakruna
donde transita la miseria
y el gallinazo contempla el dolor
abrazado de alaridos!
no renunciare a existir!
icaro
tras recoger mi sombras
facturada, fosilizada
he insomne
voy tras el reflejo
del renaco, de la lupuna
lejos de ti asesino occidental
¡lejos de ti muthisco!

Soy nómada sin tiempo,
visiono las mermas y las crecidas de las aguas,
recolector ancestral,
imploro a la madre naturaleza que ahuyente de mí a esos mutishcos,
¡que no vengan a matar nuestro dogma!
¡que no vengan a contaminar nuestra sangre!
¡que no vengan a violar mi raza!
Mi madre la Luna, mi padre el relámpago, mi morada la selva,
visión de las arcanas expuestas por los seres mágicos,
que aún no han sido tocados
y guardianes de tierra que aún no han sido tocadas por manos cangrenadas por la avaricia,
el odio, la desesperanza y la muerte.
Vengan y sentirán la fuerza de mil otorongos
vengan y sentirán la punta del virote y la punta de mi lanza en sus cuerpos y corazones.
Vengan. . . vengan. . .
¡y serán exterminados por nuestro icaro a la libertad!
¡ witka aritama !

RONALD RIVERA

Filósofo y ayahuasquero pucallpino

ABZ, ha querido conversar con Ronald Rivera para conocerlo un poco más y enterarnos de las actividades que viene realizando en Pucallpa. Ronald Rivera Cachique, quien ha venido colaborando con nuestra revista escribiendo notas culturales, nació en Pucallpa el año 1967, estudió en el colegio Comercio, y luego Comunicaciones en el Instituto Sistemas Perú de San Isidro – Lima. No contento con esto, estudió Filosofía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, y según sus propias palabras, sus estudios más importantes, los realizó en trance con ayahuasca, porque se dedica desde casi 15 años, a la investigación sistemática y a la práctica ritual de las tomas de ayahuasca. Ronald Rivera, junto con otros destacados profesionales, conforma el Instituto de Salud Transcultural NIMAIRAMA, que rige a nivel nacional, además recibe pacientes en su albergue Madre Tierra Roja en el distrito de Campo Verde, y promueve la Casa Museo-Galería Ayahuasca Sabiduría en Pucallpa.

ABZ: Ronald, ¿como enlazas la filosofía y la ayahuasca? Dos cosas que aparentemente son polos opuestos.

RRC: Tiene muchísima relación, porque el trance con ayahuasca es una profunda reflexión. En estado extraordinario de consciencia, producido por la bebida típica amazónica ayahuasca, uno se plantea las preguntas fundamentales, como: ¿de dónde vengo?, hacia dónde voy?, ¿cuál es el sentido de mi existencia?, etc, etc. En este estado de maravillosa mareación, cuando nuestro cerebro realiza la sinapsis (interconexión de neuronas) más reveladora, surgen en nuestra consciencia, los pensamientos, las reflexiones más lúcidas que podamos concebir. La reflexión filosófica es radical, nos lleva hasta el auto-cuestionamiento más profundo, y la ayahuasca produce lo mismo en nuestra consciencia. La ayahuasca pone en tela de juicio todas nuestras supuestas verdades; la ayahuasca nos exige madurar como seres humanos e iniciar de nuevo todos los días. La ayahuasca y la filosofía van de la mano.

ABZ: Pero la filosofía es racional y la ayahuasca ingresa a un ámbito irracional o místico?

RRC: Cierto, pero la realidad humana no es solamente lo racional. El ser humano es además y sobre todo, emocional y pasional. Y la realidad es muchísimo más compleja que nuestra inocente razón. Hay aspectos de la realidad que no tienen explicación racional o la razón no colma estos asuntos. Te puedo poner como ejemplo, el amor. La gente no se enamora racionalmente, sino irracionalmente. Otro tema, es Dios. No existe una explicación científica de Dios, pero sin embargo todo el mundo considera a Dios, de alguna manera. Y la ayahuasca tiene la virtud de ventilar todos estos temas, en un momento racionalmente, y en otro momento místicamente. Es decir la comprensión, irónicamente, también puede ser mística o emocional.

ABZ: Pero toda esta compresión, acaso no se puede realizar sin ayahuasca?

RRC: Parcialmente sí, pero la ayahuasca tiene la virtud de hacerte pensar cosas que jamás pensarías en estado ordinario de consciencia. La ayahuasca, te permite un estado extraordinario de consciencia que no tiene parangón con el estado ordinario de vigilia. Son dos niveles de consciencia cualitativamente diferentes.


ABZ: ¿Cómo fue que te hiciste ayahuasquero?

RRC: Sucedió sin pensarlo ni planificarlo. El año 1996 tomé ayahuasca por primera vez, y desde aquel día, la purga sagrada, se hizo parte de mi vida. Recuerdo haber tomado cinco semanas seguidas, y luego, decidí tomar solo. Durante todo ese año, se produjo un gran cambio en mi vida. Experimenté un despertar de mi consciencia, como nunca antes había tenido. Encontré sentido a mi vida, y sin darme cuenta, ya era otra persona. Empecé a ser más positivo, más entregado a mi trabajo, más humano, y las cosas empezaron a venir como magia. Desperté una capacidad, que era mía, pero que se hallaba dormida. Una gran voluntad me hizo hacer de AYAHUASCA SABIDURÍA, mi albergue, un centro de medicina alternativa, atractivo para los buscadores de trascendencia. Pero creo que tengo que hacer muchísimas cosas más todavía.

ABZ: ¿Entonces, eres un chamán?, o ¿Cómo asumes el chamanismos?

RRC: En el sentido que realizo mis curaciones empleando plantas de poder para producir estados extraordinarios de consciencia, soy chamán ayahuasquero. En otro sentido, en el sentido caricaturesco, circense o de la charlatanería, no soy chamán. Sucede que este tema está demasiado prostituido, y mucha gente confunde el término chamán. Algunos asocian al chamán con charlatán o personaje folklórico. Mi práctica no tiene nada que ver con este show folklórico. El chamanismo que practico es esencial, cosiste en despertar la consciencia y devolverle dignidad al ser humano. La charlatanería reduce al hombre a una condición de retrasado mental o débil de consciencia.

ABZ: ¿Qué pasa con la ayahuasca; tú nos hablas en este sentido de esta bebida típica, pero otra gente la entiende de una manera más supersticiosa?

RRC: Sucede que hay mucha ignorancia respecto a las bondades y beneficios de estas dos plantas maestras. La ayahuasca y la chacruna, son plantas maestras que permiten la evolución del ser humano, pero alguna gente, está entrampada en sus dogmas y tabúes. La clave está en las personas responsables de guiar las sesiones. Cómo se presenta este tema, es un punto de partida importante que determina la calidad de un tratamiento con ayahuasca.

ABZ: ¿Y viene mucha gente a solicitarte sesiones o tratamientos con ayahuasca?

RRC: No mucha, pero vienen de vez en cuando. Es gente buscadora de trascendencia y de un mejor estado de salud. Quince años metido en esto, permite ser más o menos conocido en el mundo. He conocido gente del mundo entero, que jamás en mi vida, hubiese imaginado conocer. Me hice de buenos amigos y la vida, en cada día que pasa, me sigue sorprendiendo. En este tema de la ayahuasca, suceden cosas que muy bien podríamos calificarlas como milagros. Se trata de ser perseverante y respetuoso.

ABZ: ¿Consideras que el boom del turismo en nuestro país, ha permitido que la ayahuasca sea más conocida?

RRC: La ayahuasca se hizo conocida no por el flujo turístico, sino por una cantidad de libros sobre el tema ayahuasca que se publicaron en el extranjero. Además las cadenas más importantes de televisión del mundo, hicieron reportajes, y siguen haciendo reportajes sobre los beneficios de la ayahuasca. En el extranjero, hay muchísima más información que aquí en Perú o en Pucallpa. Irónicamente, los extranjeros se están beneficiando más de las bondades medicinales de la ayahuasca, que los pucallpinos o peruanos.

ABZ: ¿Y el turismo místico, es lo tuyo?

RRC: Nada que ver. Promover a la ayahuasca como atractivo turístico me parece lo más descabellado del mundo, porque la ayahuasca no es una frivolidad. Una sesión con ayahuasca es cosa sería, demanda muchísimo compromiso y dedicación, no es algo que pueda hacerse un día y al día siguiente estar en otra cosa. La gente que viene a mi albergue, no son turistas, son personas del extranjero que vienen a la selva exclusivamente para dietar con la planta. Su propósito del viaje, no es diversión, sino la curación.

ABZ: Entonces hay una charlatanería y farsa en el campo del chamanismo con ayahuasca?

RRC: Por supuesto que sí. Así como hay charlatanería y farsa en el campo de los abogados y médicos, también lo hay en la medicina tradicional. Y esto de la charlatanería es peligrosísimo porque mucha gente viene a la amazonía a participar en una sesión con ayahuasca dentro de un paquete turístico, y no encuentra lo que está buscando, es decir, la resolución de sus conflictos o ayuda. El tema ayahuasca es un asunto bien serio, y no se presta para caricaturas o payasadas como es el turismos místico o esotérico que promueven algunas instituciones.

ABZ: ¿Por qué crees que la población peruana, pucallpina, es indiferente, o valora poco los beneficios de la ayahuasca?

RRC: En nuestro Perú, en Pucallpa, y en toda la amazonía, hay muchísimo prejuicio e ignorancia. La gente cree que un producto de la farmacia, tiene más valor que nuestras plantas medicinales. Desconocen que los productos farmacéuticos han sido hechos de plantas. Además, existe esta indiferencia respecto a la ayahuasca, porque nuestra población es frívola, es alienada, y por lo tanto inauténtica. Estoy seguro que hay muchísima infelicidad en la gente que se droga con cerveza todos los fines de semana. Existen hijos no deseados por todas partes, y el sexo está siendo mal practicado. Mucha gente no sabe que la ayahuasca nos ayuda a resolver y superar todos estos problemas. La ayahuasca nos ayuda a ser persona auténticas. La ayahuasca, nos hace comprender ¿cuál es el sentido de nuestra existencia?.

ABZ: ¿Tú crees que los políticos necesitan tomar ayahuasca para que hagan bien su trabajo?

RRC: Lo que pasa es que los políticos no quieren hacer bien su trabajo. Premeditadamente, con ventaja y alevosía, los políticos aspiran a un cargo público no para servir, sino para servirse. Su moral, no va por el bien, sino por el egoísmo y el cinismo.

ABZ: ¿Pero qué pasaría si alguno de los políticos participara en una sesión con ayahuasca?

RRC: Tuviera un mal viaje. Tuviera dificultades para manejar su proceso, porque la ayahuasca no es para fingir o mentir. Toda hipocresía es desenmascarada. Toda arrogancia es desnudada. La ayahuasca es lo contrario a la maldad.

ABZ: ¿Pero con esto estás diciendo que todos los políticos son malos: Es que no hay ninguno que valga la pena?

RRC: Sí podría haber alguno que valga la pena. Por supuesto que sí, pero a este, la gente no lo va a elegir. La gente se deja seducir por el fanfarrón, por el retórico, por el que hace más show. La gente no considera atractivo, a aquel que le dice la verdad, sino a aquel que le engaña.

ABZ: Algo hemos oído de la publicación de un libro sobre la ayahuasca que vienes preparando?, ¿De qué se trata?

RRC: Desde hace 6 años, emprendí una meticulosa tarea de investigar sobre la existencia del arte realizado a partir de la inspiración que puede producir la ayahuasca. Antes de iniciar mi proyecto, ya sabía de la existencia de una variedad de obras artísticas, pero al indagar me fui encontrando con nuevas y nuevas obras, cada vez más interesantes. El libro ARTE CON AYAHUASCA que debo publicar muy pronto, trata sobre toda esta producción artística, tanto en artesanía, artes plásticas, poesía, literatura, música y cine. Además he entrevistado a algunos de los artistas, los más representativos, y éstos nos confiesan el cambio que produjo la ayahuasca en sus vidas, así como la influencia que tuvo esta bebida ritual, en la producción de sus obras. Estoy ultimando detalles, y creo que ya es hora que salga esta publicación. Es un libro que ensaya la estética que produce la ayahuasca.

ABZ: ¿Tienes un museo sobre la ayahuasca?

RRC: Sí, eso pretendo. El tema ayahuasca es mi pasión, es mi especialidad. Desde la primera vez que contacté con las plantas maestras, empecé a buscar toda la información posible. Así me hice de una colección de libros, revistas, recortes periodísticos, videos, documentales, películas, fotografías, obras de arte, y todo lo que tuviera relación con la ayahuasca. Entonces un día se me ocurrió convertir mi pequeña casa de Pucallpa, en un museo-galería particular. Creo que muchísima gente necesita conocer y beneficiarse de la ayahuasca, y mi casa museo-galería tiene este propósito, informar adecuadamente sobre este gran patrimonio de nuestra cultura.

ABZ: Finalmente, hay gente que ha tenido éxito en la vida, sin tomar ayahuasca. Por qué tú enfatizas esta experiencia, como necesaria para estar bien?

RRC: Es cierto que existe mucha gente que ha logrado el éxito en la vida sin tomar ayahuasca. Pero esta gente es poquísima, comparada con la cantidad de gente desdichada y fracasada. Además, el éxito en la vida, no es una apariencia, sino una gran seguridad, tranquilidad y alegría. El éxito en la vida es haber encontrado sentido a nuestra existencia y habernos realizado plenamente. Te apuesto que hay muchísima gente con dinero que no es feliz. Existe muchísima gente que finge estar bien, pero en el fondo su vida no tiene sentido. La iniciación el en mundo espiritual con ayahuasca, promueve un modo de vida que realiza a las personas en todos los ámbitos de su vida. No quiero aburrirte, pero la ayahuasca, forma un nuevo tipo de ser humano. Un ser humano evolucionado y superior.

MIGUEL VILCA, OTRA VEZ EN EUROPA

El Búho que expresa en sus cuadros figurativos lo delicioso o espantoso que hay en nuestro interior

Miguel Vilca Vargas, artista plástico, nació en Arequipa hace 35 años y egresó de la Escuela Superior de Bellas Artes “Carlos Baca Flor” de su tierra natal, el año 1997. Reside desde hace una década en la ciudad de Pucallpa. Ha venido realizando exposiciones de sus creaciones desde el año 1998, primero en Arequipa, luego en el Cuzco, y también en Pucallpa. En los últimos tres años ha realizados tres exposiciones consecutivas en Europa. El 2008 y 2009, logró presentar sus obras en la República de Finlandia, país nórdico, ubicado al norte de Europa. El presente año 2010, Miguel Vilca, ha vuelto a exponer en Europa, esta vez en la ciudad de Praga – República Checa, a donde viajó y aprovechó para realizar un viaje por varias ciudades del viejo continente. Miguel Vilca, y su esposa Graciela Arias, que también es artista, promueven “Otorongo Art” una tienda de artes y artesanías en la tercera cuadra del jirón Tacna en el centro de Pucallpa, a donde han llegado, artistas de todas partes del mundo. A su regreso de Europa, luego de un mes y medio de viajes, Miguel Vilca, nos recibió en su stand y aceptó una muy animada entrevista para ABZ. A continuación, sus muy lúcidas declaraciones, respecto a su creación, sus tres exposiciones en Europa, y sobre la escena artística en Pucallpa.

Ronald Rivera: ¿Con qué sensación regresas de Europa. Qué siente un artista peruano, haber expuesto tres años consecutivos en Finlandia y República Checa?

Miguel Vilca: Hola Ronald, gracias por la entrevista. Todo viaje es muy interesante, y siempre hace que tengamos nuevas experiencias, y nuevas formas de ver las cosas que ocurren alrededor. Europa no es la excepción. La experiencia fue muy buena, muy grata; todo fue complemente gratificante. Para todo artista, hacer una exposición afuera, es muy importante. Es necesario mostrar lo que uno hace en otros lugares, con públicos diferentes donde uno no sabe qué puede pasar, pero mientras uno haga lo que siente, lo que cree que es bueno, no hay problema. En el arte, la palabra éxito, no está ligado con un éxito comercial, publicitario, o un éxito masivo. Nunca hago una exposición, pinto o hago arte, pensando en tener un éxito comercial, ser un boom, o ser alguien importante. Hago arte, porque me gusta y porque siento lo que estoy haciendo. Y la galería Ztichalá Klika de República Checa donde este año presenté mis pinturas, es una galería que promueve a artistas no comerciales. Es una galería que fomenta más el lado cultural, el lado artístico, y no el comercial.

Ronald Rivera: ¿Cómo se produjeron estas tres exposiciones en Europa, qué anécdotas recuerdas?

Miguel Vilca: Las dos exposiciones en Finlandia, fueron debido a la invitación de la pintora holandesa, Sirka Liiza Lonka. Ella es una artista que vive o frecuenta Pucallpa desde hace muchos años. Trabajó incluso en la escuela de arte Usko Ayar: Yo la conocí hace cinco años, hicimos una amistad, se interesó en mis trabajos y me propuso exponer en su tierra, le dije que sí, y se dio. Para la segunda exposición en Finlandia logré viajar; fue la primera vez que estuve en Europa; fue una cosa muy interesante, ya que la cultura finlandesa es bastante diferente. Los países nórdicos tienen una visión distinta de vida, tienen una forma de vida un poco extraña, pero la sensación fue muy buena, muy grata. El año pasado estuvo aquí en Pucallpa, Jan Placát, el dueño de la galería donde expuse este mes de julio 2010. Placát, se interesó en mis trabajos, me propuso realizar una exposición en su galería, nos pusimos de acuerdo y salió la muestra en Praga.

Ronald Rivera: Antes de hablar de tu producción artística, cuéntanos cómo surgió tu otro nombre “Búho”, con el que te conocen también?

Miguel Vilca: Desde mi época escolar, algunos amigos me llamaban Búho, pero fue más en la escuela de arte en Arequipa donde algunos amigos me pusieron esa chapa. No sé por qué. Seguramente por mi apariencia física, o porque siempre salíamos de noche a hacer una que otra calamidad en Arequipa.


Ronald Rivera: Explícanos un poco tu arte. ¿Qué expresas en tus pinturas. Qué personajes están actuando, y qué técnica has empleado?

Miguel Vilca: El personaje principal de mis obras, soy yo y lo que me rodea. Expreso sensaciones humanas, formas de pensar, estados de ánimo y cosas que salen de nuestro interior. Mis pinturas, son como espejos reales, que reflejan el verdadero rostro que a veces negamos, pero que lo tenemos. Mi arte, es nuestro mundo interior expresado en un lienzo directamente. Mi arte también es crítica, es reclamo, es parte de la vida misma. No intento complacer a nadie, ni a mismo a veces. Lo que quiero es dar a conocer mi interior, a través de mis pinturas en técnica mixta. Algunos trabajos son acrílicos sobre lienzo, y algunos otros son con arena sobre una superficie plana.

Ronald Rivera: Háblanos un poco de tu evolución artística y de tu influencia de la cultura amazónica. ¿Siempre has expresado esta temática y formas en tus obras, o tu arte ha expresado otros temas, en otro tiempos.

Miguel Vilca: Creo que siempre fue el mismo tema de distintas maneras y siempre hay una evolución; uno nunca puede estar estático. Uno puede tener las mismas ideas y éstas pueden ir afianzándose. En mi caso, mis primeros cuadros, trataban sobre mi persona, sobre mi yo interior. Siempre giraron sobre el mismo eje central pero en otra forma de expresión, quizá menos profunda. Ahora creo que encontré el camino y mi trabajo es un poco más fuerte; siento que estoy en el camino correcto para expresar lo que quiero. Sobre la influencia amazónica, hace 10 años llegué a Pucallpa; fue una historia muy fuerte y grande en mi vida. Aquí empecé una nueva forma de entender ciertas cosas que antes no había visto o entendido perfectamente. Definitivamente mi experiencia amazónica influyó bastante en mis trabajos; no lo puedo desligar. El medio amazónico que me rodea es muy fuerte, y sí siento una influencia, especialmente cuando trato temas sobre vivencias muy intimas. En Pucallpa hice una familia, inicié una nueva vida, entonces es imposible decir que no hay una influencia; todo está ligado.

Ronald Rivera: ¿Cómo va tu producción de artesanías, qué reflexión puedes expresar sobre esta actividad, a propósito de “tanta difusión” de las instituciones públicas que dicen valorar y fomentar las artesanías en Ucayali?

Miguel Vilca: Bueno, las instituciones públicas, o todos los entes burocráticos, solamente se dedican a eso, a hacer burocracia. Personalmente, yo que estoy muy ligado al rubro de las artesanías con toda mi familia, nunca hemos tenido ningún tipo de apoyo, ni auspicio, ni nada, ni nada de las instituciones burocráticas, en lo absoluto. La mayoría de gente que conozco, que se dedican a este rubro, bailan con sus propios pañuelos. Sobrevivimos o trabajamos individualmente, sin el apoyo de ninguna institución. Mi familia y yo, trabajamos y tratamos de hacer cosas nuevas en nuestro stand. Creamos nuevas formas de expresión dentro de la artesanía sin dañar la tradición o entrometernos en la cultura que hacen los nativos. Nosotros hacemos una especie de artesanía paralela al trabajo nativo. En Praga por ejemplo, el día de la inauguración de mi exposición, conocí a una mujer africana, de Mali, cuyo nombre es Traore, quien tiene una tienda de artesanías en Praga. Fue una sorpresa para mí, saber que en su tienda de artesanías, ella tenía material nativo, cerámicas de aquí de la selva peruana.

Ronald Rivera: A propósito del arte en nuestra región, ¿qué puedes opinar o criticar, sobre las producciones plásticas de otros artistas aquí en Pucallpa?

Miguel Vilca: Mmm, es un poco complicado hablar de eso porque la verdad aquí no hay exposiciones, no hay galería de arte, no veo pinturas. No puedo opinar cómo están los artistas, o qué están pintando porque no hay donde exponer. Es increíble que en una ciudad como Pucallpa, con tantos miles de habitantes, no exista un lugar para exposiciones, y si lo hay, es desconocido o no tiene difusión.

Ronald Rivera: Estuviste en el entierro de Pablo Amaringo. ¿Qué reflexión te deja este personaje célebre de nuestra cultura?

Miguel Vilca: Sí, estuve en el entierro de Pablo Amaringo con algunos artistas y amigos. Amaringo, tiene un lugar ganado en la cultura ucayalina; espero que su partida, no signifique el fin de la escuela Usko Ayar. Ojalá que las autoridades, lo entes burocráticos, puedan hacer algo para conservar el legado Amaringo.

Ronald Rivera: Estamos en efervescencia electoral, ¿a qué candidato, consideras más cercano a la cultura, o que puede valorar y promover mejor, las artes en nuestro medio?

Miguel Vilca: Pienso que no solo en Pucallpa, sino también en todo el país, para la política, o para los políticos, la cultura no es un medio para ganar votos, y por lo tanto, no es importante. No existe candidato que realmente pueda hacer algo por la cultura; no porque no tengan los medios o las formas, sino porque no les interesa. No es un punto importante en sus agendas políticas. Además, la mayoría de políticos en el país, especialmente en Pucallpa, están tras un cargo político por cuestiones más personales, egocéntricas, o de intereses mezquinos, que por servir a la cultura. No tengo ninguna esperanza en ningún político.

Ronald Rivera: Finalmente Miguel, y gracias por este diálogo, ¿qué planes tienes, qué otras exposiciones realizarás y qué veremos más adelante en tus obras?

Miguel Vilca: No sé. De verdad, para estas exposiciones que salieron en Europa, nunca hice planes; todo salió porque se dieron las posibilidades, y siempre dije que sí. Lo único que voy a seguir haciendo, es pintar y trabajar. De momento, no tengo ningún plan para hacer ninguna exposición, ni nada. Sobre mi obra ¿qué pasará? Tampoco lo sé. Veremos qué puede pasar.

EL CHULLACHAQUI

Personaje ecológico de leyenda

Los mitos, son relatos orales tradicionales que dan cuenta de acontecimientos prodigiosos, protagonizados por seres sobrenaturales, dioses, semidioses, héroes o monstruos extraordinarios. Los mitos forman parte del sistema religioso de una cultura, y son considerados hechos reales. Los mitos, respaldan las creencias fundamentales de una comunidad, y se integran en la mitología que sustenta la cosmovisión de un pueblo.

Las leyendas, son también narraciones populares, orales o escritas, con gran dosis de imaginación, que por lo general, se presentan como verosímiles (que aparentan ser verdaderas, o pretenden basarse en hechos reales), se transmiten de generación a generación, y con frecuencia presentan supresiones, añadidos o modificaciones. La leyenda, es una historia con valor poético, y a veces valor moral.

Nuestra cultura amazónica es rica en mitos y leyendas; y uno de los relatos tradicionales más memorables, y del que existen una variedad de versiones, es el del personaje Chullachaqui que contiene mucho de mito y mucho de leyenda. Entre otras versiones sobre el Chullachaqui que se han producido y se siguen produciendo, algunos académicos y artistas han presentado también su propia versión; y en este artículo, hacemos referencia brevemente a algunas de ellas, para darnos una idea de la larga vida que le espera a este personaje.

Juan Sánchez Pacheco y Esther Pantigoso Medrano, en su libro “Identikit Legendario”, que es un catálogo de los personajes más célebres de la tradición oral amazónica, hacen una muy buena presentación del Chullachaqui. Los autores señalan que este personaje aparece como dueño y señor del bosque que protege la flora y la fauna. Es un hombre de mediana estatura, cuyo pie izquierdo es más pequeño que el derecho porque es una pata de venado, o a veces de tortuga, que le permite golpear muy fuerte a las aletas de los árboles de lupuna y chullachaquicaspi, haciéndolos retumbar, como señal de su presencia y anuncio de una gran tormenta. Con sus rasgos físicos, muchas veces nada atractivos, asusta a los invasores de sus territorios.

El chullachaqui, es el guardián de la naturaleza, y nunca aparece en las ciudades. Sus dominios, son las profundidades del bosque, y como todo ser rural, se dedica a la agricultura y a la crianza. Protege a los animales silvestres, los cura y los salva cuando están heridos. En sus chacras siembra y cultiva árboles frutales de los que se alimenta, y tiene plantas medicinales, que cuida con muchísimo celo. El chullachaqui, a veces comparte su sabiduría y poder con algunos curanderos, que se internan en el monte a dietar.

Un rasgo importante del chullachaqui, es su poder de transformación. Se convierte en personas conocidas o en cualquier animal del monte, para engañar o raptar. Convertido, conduce a su víctima, para hacerlo extraviar en el bosque. Sucede que la persona extraviada por el Chullachaqui, se desconecta de la realidad e ingresa en un estado de sonambulismo, y al despertar, relata experiencias fantásticas. El chullachaqui, señalan los autores de “Identikit Legendario”, no es un espíritu maligno, al contrario, engaña, se burla y bromea a costa de sus víctimas. Desbarata mosquiteros, apaga lámparas, esconde machetes, y evita que los cartuchos de las escopetas percuten.

El antropólogo y periodista limeño Carlos Dávila Herrera (llamado charapólogo, estudioso de la cultura charapa), se especializó en Etnología y Ciencia Social de la Amazonía; y en su libro “Brujos y Hechizados”, hace también una referencial puntual sobre el Chullachaqui. Carlos Dávila, señala que la mayoría de habitantes de la amazonía peruana, usamos la palabra quechua Chullachaqui (pie torcido) para nombrarlo, pero se usan también otras expresiones como Shapshico y Yashingo, y nuestros hermanos shipibos utilizan la palabra Giwuiyushin. Todas las traducciones de estos términos, se refieren a un personaje pequeño, una especie de espíritu o genio de los palos del monte.

Dorian Fernández-Moris, conocido joven publicista y cineasta loretano, realizó una libre adaptación de la leyenda del Chullachaqui, y produjo un corto de 30 minutos de duración, que se estrenó primero en Iquitos y luego en Lima. Esta realización, cuyo nombre es precisamente “Chullachaqui”, presenta la historia de un grupo de siete estudiantes universitarios de biología, quienes salen de la ciudad de Iquitos y se internan en la selva rural, con el objetivo de recolectar muestras y tomar apuntes para una asignación final, que les permitirá graduarse profesionalmente. El lugar elegido es Supayacu (cocha del diablo), zona de la que se han reportado anteriormente, misteriosas desapariciones. La excursión, que aparentemente es un viaje académico y de placer, se convierte en una verdadera pesadilla. Los estudiantes, irán desapareciendo uno a uno, sin percatarse que se han encontrado con una criatura que toma la forma de los amigos y camina con pies desiguales.

Lo particular de esta producción, respecto a la cartela nacional, es que al ser estrenada en Multicines Star Iquitos, produjo un lleno total y hubo una gran expectativa previa, como nunca antes vista. Fortalecido por este éxito, Dorian Fernández señaló que “el cine permite contar las historias y mitos selváticos para reivindicarlos, y dar a conocer así, al mundo entero, cómo pensamos nosotros los amazónicos, y que la interculturalidad en el Perú es un tema que todos conocen, pero que pocos entienden”.

Gino Ceccarelli, el reconocido artista plástico, también loretano, quien plasma desde hace años en sus pinturas, los mitos y leyendas amazónicas, tiene entre varios cuadros, por ejemplo, “Ensueño de Chullachaqui” y “Chullachaqui Fumando”, en los que representa a este personaje, dotado de una gran capacidad histriónica.

¿El chullachaqui es un personaje bueno o malo?. Es importante aclarar esta interrogante y valorar adecuadamente nuestra herencia oral amazónica. En principio, los relatos tradicionales, como la leyenda del chullachaqui, constituyen las expresiones de nuestra particular manera de ver el mundo, es decir, constituyen parte de nuestra cosmovisión, y por lo tanto, la base para concebir ulteriormente nuestra auténtica ciencia y filosofía amazónicas.

Así surgió la ciencia y la filosofía en Europa, hace más de 25 centurias. El auge de la cultura griega, cuna de la ciencia y la filosofía occidental, tuvo sus cimientos en los mitos y leyendas ancestrales, así como también a partir de las influencias o herencias de las mitologías, leyendas y cosmovisiones de los pueblos antiguos del mundo.

En este mismo sentido, la consolidación de nuestra cultura o civilización amazónica, se forjará rescatando lo mejor de nuestra tradición, y ahora más que nunca, los argumentos mitológicos de nuestra herencia oral, adquieren notoria vigencia.

Por un lado, desde la llegada de los sacerdotes cristianos a la amazonía, estos calificaron como idolatrías a todas las prácticas místicas amazónicas. En medio de esta negación de los valores amazónicos, calificaron como “supay”, es decir, como diablo, al personaje chullachaqui; y por estas razones, el guardián del monte, empezó a ser entendido como un personaje malo, que entorpecía las actividades extractivas de los madereros, cazadores, obreros petroleros, caucheros y demás depredadores de la naturaleza amazónica.

Otro punto de vista al respecto, y por lo tanto, otra manera de valorar al personaje chullachaqui, es aquel que lo reconoce como Dios Forestal, o espíritu protector del bosque amazónico. Desde esta perspectiva, todo calza perfectamente, porque nuestra cosmovisión amazónica, considera que cada árbol tiene su “madre” o espíritu, y el chullachaqui, aparece como el protector de los animales y las plantas de la selva. En este sentido, el hombrecillo de pies desiguales, es un personaje bueno, y su tarea es fundamental para la conservación de la bio-diversidad.

Ahora que la consciencia ecológica en el mundo entero adquiere cada día mayor importancia por las perturbaciones que sufre la naturaleza, los ecologistas, las organizaciones ambientalistas, los partidos verdes, etc, etc, considerarán al chullachaqui como su ícono fundamental, o imagen de todas sus campañas. Sobre todo en estos tiempos, el chullachaqui irá ganando cada vez más seguidores, porque cada vez más personas, querrán ser como él, es decir, guardianes y protectores de la naturaleza.